Sincronicidades, ¿qué son?

La respuesta corta a la pregunta ¿qué son las sincronicidades? es: casualidades que parecen no serlo. Se trata de relaciones causa efecto entre dos cosas que parecen atender a un diseño inteligente, a una experiencia de la realidad en la que todo está conectado. Por ejemplo, dos coches iguales, números capicúa como 555 o encontrar a una persona en la que acabamos de pensar hace un momento.

Iba en el coche con un amigo hace un mes y justo vimos dos coches con matrículas prácticamente iguales y del mismo color: coches rojos con la matrícula 8045. Las 3 letras eran diferentes, pero muy parecidas también, KLM y KJL o algo así. ¿Es esto una señal del universo o no?

Podría parecer una simple casualidad, pero cuando estos momentos mágicos se repiten de forma constante en nuestras vidas, empezamos a plantearnos que existe un canal de comunicación entre el universo y nosotros/as. La vida resulta algo inteligente con lo que podemos establecer un diálogo: comunicar cosas y recibir información.

Estas sincronicidades, casualidades o serendipias son formas que tiene el universo de decirnos ‘‘Aquí estoy’’, ‘‘Este es el camino’’ o ‘‘Reflexiona mejor sobre esta decisión’’.

En este artículo os hablaré sobre diferentes formas en las que el universo se comunica con nosotros/as y cómo empezar a descifrar esos mensajes. Si habéis empezado a observar esas señales, significa que podéis aumentar vuestro nivel de conciencia y recibir cada vez más información.

 

La vida moderna y las sincronicidades

En la vida moderna nos vemos constantemente rodeados de todo tipo de información. Desde que nos despertamos y miramos las notificaciones de nuestro móvil, hasta el momento que desayunamos nuestros cereales y leemos información en el envase pasando por las conversaciones en la pausa del trabajo o en la televisión o prensa (¡si es que aún leemos noticias!) al querer un rato de relax al regresar a casa.

Es innegable que la información que recibimos en el día es inmensa, se habla incluso de infoxicación, estar tan saturados de información que al final todo ello tiene un coste para nuestra salud física y mental al vernos incapaces de procesar la información que recibimos.

Este volumen de información en nuestro día a día y la necesidad de procesar dicha información, hace que sea difícil centrar nuestra atención y discernir qué información es más relevante para nosotros en un momento concreto. Esto lleva a que nos resulte muy complicado distinguir la información que necesitamos de la que no y que nos perdamos lo importante poniendo la atención en cosas quizá no tan relevantes.

 

Algunas recomendaciones

Para empezar a salir del estado de infoxicación habitual al que nos vemos sometidos en la vida moderna, os recomiendo seguir las siguientes pautas. Esto también es un requisito importante para empezar a recibir información más relevante y establecer el diálogo con la vida del que antes os he hablado.

 

1. Intenta reducir o suprimir en la medida posible tu exposición a los medios de comunicación: televisión, prensa, radio, redes sociales.

Son canales de comunicación unilaterales en los que la información está preseleccionada para obtener un resultado concreto en tu conciencia. Las noticias de los telediarios solo transmiten información negativas sobre catástrofes y problemas que tienen un impacto energético en tu conciencia y no aportan ningún beneficio para tu salud física o mental.

 

2. Mantente conectado con el aquí y el ahora.

Si te mantienes pensando en la reunión de esta tarde que te produce ansiedad o en la conversación que tuviste ayer con tu mejor amiga, es difícil prestar atención a las señales.

Tened en cuenta que el universo se comunica con nosotros/as en tiempo presente, la información que nos da solo es válida para ese momento, tiene fecha de caducidad ya que todo está cambiando constantemente y el tiempo no existe desde una perspectiva espiritual.

Para estar en el aquí y ahora os recomiendo realizar prácticas que centren la conciencia como la meditación, el yoga o taichi o mindfulness y que seáis conscientes de vuestros pensamientos. Si os dais cuenta de que no estáis en el presente, haced el esfuerzo de que vuestra atención vuelva a centrarse en lo que estáis haciendo en ese momento.

 

3. Captación de la información e interpretación.

Estos son dos elementos importantes en el proceso de interpretación de las señales del universo. En el ejemplo de las matrículas, mi amigo y yo fuimos capaces de captar la información en ese momento, pero tampoco nos centramos en interpretar su significado. Puede incluso que en ocasiones no haya un significado, pero quizá sí lo haya. Sé consciente de que es necesario desarrollar tu maestría en estos dos procesos: captación e interpretación.

 

4. Captación, interpretación y acción.

En muchas ocasiones la información que recibamos e interpretemos nos impulsará a tomar una decisión o a replantearnos algo que íbamos a hacer. Por ejemplo, y este es un ejemplo real de mi día a día.

Tengo ganas de comer y estoy en la calle, observo un puesto de comida callejera y me acerco. En ese momento pasa una pareja conversando y dicen ‘‘No, ahora no es hora de comer, claro que no’’. Quizá podría no establecer una relación causa efecto entre esos dos sucesos, pero a medida que trabajamos sobre el diálogo con la vida, nos vamos dando cuenta de que nada es casual. La interpretación de ese suceso es que probablemente no debo comer en ese puesto callejero (por los motivos que sea) o que quizá debo esperar un rato, ya que mi cuerpo necesita un poco de tiempo para ello.

 

5. El ego es enemigo del diálogo con el universo.

Esto es así porque la información espontánea que recibimos de la vida pasa el filtro de nuestros sentidos y es habitualmente interpretado por nuestra mente, que muchas veces intentará silenciar lo que hemos recibido o se perderá en la interpretación de lo percibido.
Por ejemplo, en el ejemplo del puesto de comida, puede que la mente diga ‘‘Qué tontería. Vamos a comer y punto’’ y así es como no estemos escuchando a la señal que hemos recibido.

    Canales de comunicación

    En esta sección del artículo os hablaré sobre diversos canales (y ejemplos) de cómo la vida de comunica con nosotros/as, para ayudaros a estar más atentos/as a las relaciones causa-efecto de las cosas que nos suceden en la vida.

     

    Canal auditivo

    Cuando escuchamos información verbal de algún tipo o sonidos. Como en el ejemplo del puesto de comida, por ejemplo. También cuando suena una canción repentinamente en la radio y parece que la letra quiere decirnos algo claramente nosotros.

     

    Canal visual

    Cuando vemos información visual de cualquier tipo: en publicidad, cuando paseamos, números repetidos en las casas, en un tique de la tienda en la que hemos comprado, etc. Este tipo de información la recibo muy a menudo, ya sea números capicúa como 111 o 555 o señales de que el universo está conmigo.

     

    Canal emocional

    Este canal hace referencia a nuestras emociones y sensaciones. Cuando algo se siente bien o no se siente bien tenemos que escucharnos muy atentamente, ya que se trata del nivel emocional de nuestro ser revelándonos información sobre lo que está pasando. Es por ejemplo, cuando decido visitar a una amiga a la que hace mucho tiempo que no veo y me siento a gusto y contento de verla. O cuando me siento cansado o enfadado después de pasar un rato con un compañero de trabajo. La información emocional es relevante y merece la pena tenerla en cuenta.

     

    Canal kinestésico o corporal

    El cuerpo también se comunica con nosotros, como ya hemos comentado en otros artículos. Este canal es especialmente importante, ya que es quizá el más sincero de todos en contraposición a otros canales en los cuales el ego puede interferir. Si sentimos dolor en alguna parte del cuerpo, una sensación en algún lugar, escalofríos, etc. tengámoslos en cuenta, es nuestro cuerpo intentando decirnos algo en ese momento. Si nos vemos muy perdidos/as sobre el significado de esta señal, podemos preguntarnos mentalmente ¿Qué quiere decir esta sensación?

     

    Canal mental

    Nuestros pensamientos o imágenes mentales también son una forma de comunicación y a través de los cuales se expresan las sincronicidades. Nuestra voz interna, de nuestros guías, de nuestro Yo Superior o del mundo espiritual a menudo nos comunican cierta información verbal a través de imágenes, pensamientos o frases internas que podemos interpretar y tener en cuenta la hora de actuar. Por ejemplo, si me aparece una imagen mental de una botella de agua o de un río o de agua fluyendo, puede que sea el momento de hidratarme, darme una ducha o que necesite agua. Este simple ejemplo es una de las muchas formas en la que nuestra mente puede servir de canal para que el universo se comunique con nosotros.

     

     

     

    Mis sincronicidades

     

    Si hay algo de lo que he me dado cuenta al intentar potenciar mi diálogo con el universo/la vida es que cada persona tiene un código diferente en ese diálogo, las señales que yo recibo y su interpretación no necesariamente han de ser las mismas que las de otras personas. A pesar de esto, merece la pena que os cuente algunos ejemplos de sincronicidades o situaciones informativas en las que creo que algo superior me revela información.

     

    Números

    Veo números capicúa constantemente, en especial 1, 3, 4, 5 y 9. Estoy en proceso de descifrar qué información quieren darme cada uno de esos números. El número 1 para mí significa Dios, el universo o la unidad. El número 2 habla de la dualidad, lo masculino y femenino o las polaridades. Pronto escribiré un artículo sobre números capicúa más en detalle para revelar las interpretaciones de los números del 1 al 10.

     

    Hombres y mujeres

    En la última etapa me encuentro haciendo un trabajo sobre el equilibrio entre energía masculina y femenina, por lo que hay ocasiones en los que me subo a un autobús y solo hay mujeres o voy por la calle y en estos 2-3 minutos que me fijo solo hay hombres. ¿Es esto casual? Para mí no, la interpretación que doy a este hecho es que en ese momento necesito esa energía o mi cuerpo debe relajarse o activarse (esas energías descienden a través de mis canales energéticos activando mis sistemas simpático y parasimpático). Más adelante hablaré sobre este tema en detalle.

     

    Frases, canciones, anuncios

    Son constantes los estímulos visuales y auditivos que recibo para que me mantenga en el momento presente y observe a mi alrededor. Algunos ejemplos ya los he mencionado en las líneas de este artículo. La palabra Dios se me repite mucho en diversas formas. A veces en Latín como Deus o Deo ya sea en grafitis o anuncios. También veo la palabra El que significa dios en hebreo, Ra que significa dios solar en la mitología egipcia o Ka, que también está relacionado con la divinidad.

     

    Colores

    Los colores me ayudan a saber que chakra debo activar en cada momento y qué aspecto relacionado debo tener en cuenta. Podéis buscar información sobre el color asignado a cada chakra (hay muchísima información en Internet) y también os recomiendo que busquéis información sobre los siete rayos. Un ejemplo. Si de repente aparecen varios coches rojos, me fijo mucho en el color de un anuncio rojo o todo aparece de color rojo en un determinado momento. Eso quiere decir que debo prestar atención a mi primer chakra, al aspecto corporal o físico de mi ser o a mis glándulas adrenales y su aspecto relacionado: el miedo, estrés y la seguridad.

    Los colores mismos sirven para activar cada chakra y producir diversos efectos en nuestro organismo, así que ¡tenedlos en cuenta!

     

    Pareidolia

    La pareidolia es un fenómeno psicológico que nos hace ver rostros humanos o formas humanas en objetos inanimados como un buzón, un coche o una mancha en la pared.

    Me sucede mucho cuando estoy comiendo y quizá ya sea suficiente comida o un alimento no va a sentarme bien, ver caritas tristes o caritas enfadadas en él. Es una señal del universo que quiere decirme ya no comas más de esto.

    Espero que este artículo os haya servido para alumbrar un poco sobre el tema de las sincronicidades y no dudéis en escribir comentarios con vuestras experiencias, estoy deseando saber qué señales del universo recibís y qué interpretación les dais. ¡Saludos!